¿La solución definitiva para techos solares de vehículos eléctricos? Webasto oculta el parasol dentro del cristal
La sensación de amplitud que aporta un techo solar panorámico fue en su día uno de los argumentos de venta más atractivos de los vehículos eléctricos. Pero en verano, revela sus verdaderos inconvenientes: aislamiento térmico insuficiente, luz deslumbrante y calor abrasador en la parte superior de la cabeza, lo que convierte la “vista panorámica” en “exposición total al sol”.
Ante este punto doloroso para el usuario, la industria ha aportado dos soluciones: cristales regulables o parasoles tradicionales. Sin embargo, el primero es costoso y ofrece un aislamiento térmico limitado; el segundo, al ocupar espacio libre, suele “sacrificarse” en los vehículos eléctricos en los que los paquetes de baterías han elevado el suelo.

Y ahora, Webasto ha proporcionado una solución completamente nueva - Sombreado en Cristal (SIG). No compromete el espacio, ni el coste, ni mucho menos la eficacia de la protección solar. Oculta“ el parasol dentro del cristal.
Cuando la “claraboya panorámica” se encuentra con la “ansiedad espacial”
La lógica estructural de los vehículos eléctricos es completamente distinta de la de los vehículos de combustible tradicionales. El paquete de baterías se coloca plano sobre el chasis, que prácticamente ocupa el espacio vertical del habitáculo. Para los diseñadores que buscan espacio libre, cada milímetro debe calcularse cuidadosamente.
El núcleo técnico de la pantalla 3D para el cielo reside precisamente en la “innovación estructural”, que “encapsula” inteligentemente la cortina de parasol entre las piezas superior e inferior de cristal, formando una estructura sándwich de “cristal-cortina-cristal”. De este modo, la cortina de parasol deja de estar “parasitariamente unida” al revestimiento de la cabina y se convierte en parte integrante del conjunto acristalado.
El beneficio directo que aporta este cambio es:
- Diseño ultracompacto: El grosor total se ha reducido considerablemente para dejar espacio al preciado espacio libre de los vehículos eléctricos.
- Simplificación de la estructura: El revestimiento del techo ya no requiere las complejas cajas de cortina y raíles guía reservados, lo que hace que el conjunto del vehículo sea más conciso.
- Mayor adaptabilidad: Tanto si se trata de un cupé fastback como de un SUV de tamaño completo, el sistema de parasol puede instalarse fácilmente sin comprometer el diseño.
Webasto dice a la industria con “innovación estructural” que el espacio libre de los vehículos eléctricos no se gana “recortando” configuraciones, sino que se recupera “reconstruyendo” el diseño.

Protección solar física VS atenuación química
En la actualidad, muchos vehículos eléctricos de gama alta optan por utilizar cristales regulables (como PDLC, EC) para sustituir a los parasoles tradicionales. Esto aporta una sensación de tecnología con “regulación de un solo toque”, pero en términos de la experiencia real de los usuarios, tiene dos deficiencias inevitables
- Efecto de aislamiento térmico limitado: El vidrio ajustable en función de la luz modifica principalmente la transmitancia luminosa en lugar de bloquear directamente la radiación térmica infrarroja. Bajo una exposición solar intensa, el cristal sigue acumulando una gran cantidad de calor, y los usuarios pueden seguir sintiendo la “ola de calor” sobre sus cabezas.
- Los costes siguen siendo elevados: El complejo proceso de fabricación y el limitado rendimiento de los cristales regulables hacen que el coste por vehículo sea muy superior al de los sistemas de parasol tradicionales. Esto suele ser un factor disuasorio para los modelos convencionales que buscan rentabilidad.
Sin embargo, las sombrillas 3D han adoptado un enfoque diferente: volver a la “certeza” de la protección solar física.
Cuando la cortina parasol está cerrada, bloquea eficazmente la luz solar directa y la mayor parte de la radiación térmica, proporcionando un efecto de protección solar inmediato y visible.





